jueves, 15 de abril de 2010

Capítulo 1 - Pesadillas

Miré al techo desde mi cama y suspiré hondamente. Me aburría.

Siempre que entraba en la habitación repetía la misma rutina: tiro el abrigo en el perchero, la mochila en el suelo al lado del mismo, enciendo el ordenador, cojo el mp4 y me tiro en la cama a hacer nada.

Oí de milagro los maullidos, si es que se podían llamar a si del gatito. Suspiré y me levante de la cama vagamente: se había enredado entre los cables del ordenador y no se porqué empecé a reírme.
Seguramente ese gatito es la segunda alegría de mi vida después de Paul. Lo puse encima de la mesa y me senté en la silla mirándolo de reojo.

- ¿Qué nombre quieres? - ¿Por qué demonios le pregunto a un gato? estoy segura de que no me va a responder. - Hmm quizás ¿Tinker? ¿Mishy? ¿Bigotit-? no, eso nunca. - Me reí de nuevo y suspiré.
- Gato te quedas hasta que se me ocurra algo.

Miré por la ventana y empezaba a oscurecer, dos meses más y verano, paz, tranquilidad, no más falsedades en la escuela, no más sonrisas y lo más importante: silencio.

- Acuéstate que ya es tarde y mañana madrugas. - gritó Sandra desde el salón mientras seguramente veía ese programa que se hizo tan famoso, Flee o algo así.

No obtuvo respuesta por mi parte pero la debió de sobreentender de que no me iría. Así fue. Encendí la pantalla del ordenador y encontré a Carolina conectada.
No se cuantas veces escuché la voz de Sandra mandándome a dormir pero se que todas ellas las ignoré y seguí charlando hasta que a Caro se le fue la conexión y Gato se quedó dormido encima de mi almohada. Sonreí tontamente mirando al gatito mientras esperaba a que sonase ese ruidito de cuando se apaga el ordenador y una vez lo escuché caminé hasta el armario, cogí el pijama que tenía en uso y cogí al gatito en manos.
Ni se movió.
Abrí la cama y me metí en ella dejando al gatito a mi lado, lo tapé con cuidado y miré al techo.

Desperté y bostecé estirándome de pies y manos. Salí de la cama y vi al gatito mirando por la ventana. Me puse el uniforme y empecé a tener un poco de frío, seguramente Sandra puso el aire acondicionado a estas horas. Me coloqué un poco el pelo y me acerqué a la cocina. Estaba toda recogida e impecable así que por no querer ensuciar solo cogí una galleta que fui comiendo mientras me colocaba el abrigo a toda prisa por el bus. Nunca llegó el bus
Fue curioso, no oí a Sandra gritarme que no me llevaría si perdía el bus.
La calle estaba vacía y solo se oía el viento moviendo las ramas de los árboles. Un capote de nubes cubría todo el cielo y el aspecto que daba era espantoso. Sombras por todos los lados y más frío del que había en casa y de repente pasos. Cortos, ligeros, pasos.
Se acercaban, los oía cada vez más cerca y me giré: no había nada, empecé a correr instintivamente, sin rumbo, por las calles vacías mientras miraba a mi al rededor hasta que tropecé con mis propios pies y caí.
Seguía escuchando los pasos, igual de cortos y tranquilos, que se acercaban a mi desde todos los lados. Empezaba a sentirme agobiada, estresada y grité.

- ¡¿Quién anda ahí?! - No obtuve respuesta pero una vez grité quedé mucho mas relajada y respiré profundamente con los ojos cerrados.

Los abrí lentamente y ví una luz que se acercaba a mi, no, dos focos de luz. Miré entrecerrando un poco los ojos: un coche.
Un coche iba a arrollarme antes de que me pudiera levantar, escuché el pitido de la bocina que me taladró la cabeza de un golpe seguido de un susurro con una voz metálica: "Tienes una oportunidad".

Abrí los ojos de golpe, jadeando.
Esta era ya la tercera pesadilla en una semana, algo no va bien.

Me levanté de la cama y solo eran las 6 de la mañana y me dije "no puede ser..." era desesperante, llevaba días sin dormir tranquila y no entendía para nada las pesadillas: que si me tiraba por un acantilado y que tenía una oportunidad, que si el coche de ahora, que si hay un incendio en casa... empiezo a preocuparme.

Sentía frío, no se porqué la habitación estaba fría...fría, el aire acondicionado.

- ¿Sandra? - pregunté un poco asustada, el sueño se repetía y no recibí ninguna respuesta.

Me vestí lo más rápido que pude y bajé a la cocina. Sandra se había quedado dormida en el salón e instintivamente suspiré aliviada.
Salí, con tiempo y esta vez decidí ir caminando a la escuela.
Estaban las calles vacías, solo se oía el viento moviendo las ramas y el cielo empezaba a cubrirse de nubes. Espera, ¿Esto no lo había vivido yo antes?.
Empecé a sentir angustia y corrí, corrí por la acera hasta que llegué a la escuela. Frío, mucho frío.
El timbre que había sonado pero yo sentía que había corrido millones de kilómetros pero aún así parece que llegué tarde pero Carolina estaba a la puerta esperándome con las llaves del conserje y pude entrar...

¿Qué me está pasando?

1 comentario:

  1. JOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!
    Q GUAY!!
    Q INTRIGA!!
    Nai cada vez lo dejas peorrr T_T no vale escribe mas XD es un puto vicio jaajjajaj

    Bsss tkm

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